Mindfulness: encuentra la calma

 In Artículos, Meditación y bienestar

Mindfulness, ¿de qué estamos hablando?

El mindfulness, también conocido como atención plena, es una práctica de meditación que consiste en prestar atención de manera consciente al momento presente, sin juzgar ni criticar. Se basa en la idea de estar completamente presentes en cada experiencia, observando nuestros pensamientos, emociones y sensaciones corporales sin aferrarnos a ellos ni reaccionar de manera automática.

Orígenes y beneficios

Esta práctica se originó en las enseñanzas budistas, pero en la actualidad se ha popularizado en diversos ámbitos, incluyendo la psicología y el bienestar personal. El mindfulness se ha utilizado como una herramienta efectiva para reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, así como para mejorar la concentración, la claridad mental y la calidad de vida en general.

Al practicar mindfulness, se aprende a cultivar una mayor conciencia de uno mismo y del entorno, lo que puede ayudar a manejar mejor las situaciones difíciles y a tomar decisiones más conscientes. Además, esta práctica puede fomentar una actitud de aceptación y compasión hacia uno mismo y hacia los demás.

Técnicas, ¿hay una sola?

Existen diversas técnicas para practicar mindfulness, que van desde la meditación formal hasta ejercicios simples de respiración y atención plena en las actividades diarias. Lo importante es dedicar tiempo regularmente a cultivar esta habilidad y mantener una actitud abierta y receptiva hacia la experiencia presente.

Te compartimos una breve práctica de mindfulness que puedes realizar en cualquier momento del día:

-Encuentra un lugar tranquilo y cómodo donde puedas sentarte o recostarte sin distracciones.

-Cierra suavemente los ojos y lleva tu atención a tu respiración. Observa cómo el aire entra y sale de tu cuerpo, sin tratar de controlarlo.

-Con cada inhalación, siente cómo tu abdomen se expande y se eleva, y con cada exhalación, siente cómo se contrae y se relaja.

-Con cada respiración, trae tu atención al momento presente, dejando de lado cualquier pensamiento sobre el pasado o el futuro.

-A medida que te concentras en tu respiración, es posible que notes que tu mente comienza a divagar. Esto es completamente normal. Simplemente reconoce los pensamientos o sensaciones que surgen y luego vuelve gentilmente tu atención a tu respiración.

-Continúa respirando de esta manera durante unos minutos, permitiendo que tu cuerpo se relaje y tu mente se calme.

-Cuando estés listo, abre lentamente los ojos y lleva tu atención de nuevo al entorno que te rodea.

Esta práctica simple de mindfulness puede ayudarte a aumentar la claridad mental y cultivar una sensación de calma y bienestar en tu vida diaria. Puedes realizarla en cualquier momento del día, ya sea por la mañana al despertar, durante un descanso en el trabajo o antes de acostarte por la noche.

Si queres explorar el camino del mindfulness y la meditación en Mendoza, te invitamos a nuestras clases. Podrás ver todos los detalles haciendo click aquí.

Recent Posts
0

Buscar

¿Alguna consulta?